Tal día como hoy, hace 25 años, un lunes 24 de enero del año 2000, se iniciaron los trabajos de demolición de la antigua Casa-Hermandad.
Para recordar este hecho histórico de nuestra hay que remontarse a otoño del año 1999, por esas fechas se detectaron deficiencias en la estructura del antiguo inmueble que albergaba la Casa-Hermandad. Tras la realización de unas catas y estudios de campo realizado en el inmueble, el informe técnico concluyó que la estructura del inmueble se encontraba seriamente comprometida, por lo que el riesgo de derribo era muy alto, y concluida recomendando que no era aconsejable habitar el inmueble.
Con este contundente informe, la Junta de Gobierno que presidía por la época NHD Manuel Bando Reina, tuvo que afrontar junto con el resto de los Oficiales una situación dura, sobrevenida de manera fortuita, ya que era inexistente señales que mostrará el estado de la estructura de la antigua Casa-Hermandad. La Hermandad tuvo que afrontar un proyecto de envergadura para demoler el inmueble y proceder a la construcción de la nueva Casa-Hermandad. Durante los dos años posteriores a la fecha de la que estamos tratando, se volcó todo el esfuerzo de los hermanos para recuperar la Casa-Hermandad.
El día anterior, el domingo 23 de enero del año 2000, tras la celebración de la Misa de Hermandad, la Junta de Gobierno y los hermanos que asistieron a la Eucaristía se desplazaron a la calle Anibal González para inmortalizar el inmueble y su fachada, ya que en horas posteriores desaparecería.
Como anécdota, para la toma de las fotografias, la fila de arriba de los hermanos y Oficiales se tuvieron que subir en la cuba que ya esperaba en la calle para recoger los escombros del inmueble generados por las obras de demolición. Tras la demolición, quedó un solar diafano preparado para la construcción de la nueva Casa-Hermandad.